
LOS MIEMBROS DEL JURADO
Diego Chamorro, Antolín Álvarez (Antolín), Gregorio Fernández Castañón, Alejandro Cartujo y Emilio Gancedo
EL ACTA DEL JURADO

Y, AL FINAL, HUBO UNANIMIDAD
Varios candidatos y varias propuestas, pero, tras las deliberaciones oportunas, el jurado decidió, unánimemente, conceder el Premio de Reconocimiento Cultural “La Armonía de las Letras”/2009 a los periodistas Fulgencio Fernández y Mauricio Peña.
EL PREMIO
UNA OBRA ORIGINAL DEL ESCULTOR
“ANTOLÍN”
FULGENCIO FERNÁNDEZ Y MAURICIO PEÑA
PREMIO DE RECONOCIMIENTO CULTURAL “LA ARMONÍA DE LAS LETRAS”/2009 |
En los tiempos que corren, pocas veces se puede estar tan de acuerdo: los periódicos, además de informar, deben (deberían) ofrecer con más frecuencia CULTURA con mayúsculas. Y no nos referimos precisamente a las noticias que llenan la sección correspondiente, que, por cierto, ocupa muy pocas páginas. Nos referimos a una cultura visual y/o literaria: fotografías de calidad y textos cuidados, donde se recoja una extensa parte de nuestra gran riqueza lingüística. Nos referimos al ensalzamiento de un monumento, de una pieza musical, de una obra artística, de una semana cultural o, en fin, de una feria del libro (ensalzamientos, no simples comunicados, cargados, incluso, de errores). Nos referimos a aprovechar la “noticia” (determinadas noticias, como es obvio) para llenar de literatura y arte los ojos y el corazón de los lectores. Y nos referimos a ofrecer, también, ilusión y felicidad entre tantos regueros de sangre, espionajes de toda índole, corrupciones, crisis, violaciones, vejaciones, injusticias, actos vandálicos, anuncios comerciales y anuncios sexológicos, fútbol y esquelas.
Para encontrar CULTURA en un periódico debemos buscar a un determinado columnista (pocos) o acudir a los “suplementos” del jueves, del sábado, del domingo… Y aun así…
El periódico “La Crónica de León” ofrece, desde hace un año, una sección casi diaria (el viernes lo estropean todo) ejemplo de lo que decimos. “Una imagen y (…) palabras” lleva la firma de Fulgencio Fernández y de Mauricio Peña: dos buenos profesionales que consiguen hacer de lo cotidiano un guiño excelso.
Un trabajo periodístico-literario y artístico sobresaliente. Eso es “Una imagen y (…) palabras”, pero también un jardín entre tanta basura, un oasis entre tanto desierto, una voz amiga entre tanta agresividad e indiferencia. Una brisa fresca y saludable.
Mauricio Peña se encarga de la imagen y Fulgencio Fernández rubrica con palabras el lujo que encierra la vida en tan solo un segundo. Entre los dos logran que cualquier instante cotidiano se convierta en un cuadro perfecto que trasmite sentimientos, humanidad, nostalgia, belleza… Y la ciudad o los pueblos, entonces, se llenan de vida. Y sus gentes, aquellas gentes sencillas, se convierten en reyes, y a los reyes (al menos a la Reina Sofía, que sepamos) les “tocan las narices” con un gesto tan enternecedor como amoroso; respetuoso, nada ofensivo.
Fotografía: Mauricio Peña
Fotografía publicada en la sección “Una imagen y 236 palabras”, de La Crónica de León, el día 14 de marzo de 2009
Hablar de “Una imagen y (…) palabras” es como ver llover o sentir una puesta de sol: uno es el testigo privilegiado de todo lo que ello conlleva: los sonidos, la luz, la humedad, el aire, la soledad... Viendo la imagen de Mauricio y, después, leyendo el texto de Fulgencio, o viceversa, que tanto monta, monta tanto, se comprende enseguida que no estamos solos ni, siquiera, mal acompañados. Viendo y leyendo “Una imagen y (…) palabras” –no es broma– uno se olvida de las noticias tan desagradables que pululan a lo largo del día, durante tantos días, en los periódicos. Tal vez, por eso, se les ha ocurrido llevar esta sección a la última página: como remedio idóneo a tanto sabor amargo.
El jurado que falló este premio escribió en el acta una frase corta, tal vez demasiado, pero que resume a la perfección el trabajo de Fulgencio Fernández y Mauricio Peña: “por conseguir hacernos un poco más felices…”.
Damos nuestra más sincera enhorabuena a Fulgencio y a Mauricio, y lo hacemos convencidos de que son grandes merecedores de este “Premio de Reconocimiento Cultural”.
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